Del latín CAESIUS, AZUL CIELO, elemento de número atómico 55 en la Tabla Periódica, pertenece al número Alcalino, descubierto en 1860 por Bunsen quién también descubrió el Rubidio.
Se encuentra en la naturaleza en pequeñas cantidades en Feldespato, aguas minerales. Un ejemplo de mineral típico es la Pollucita (Silicato Doble de Aluminio y to (Cs), en contraste con el Rubidio y Potasio, no manifiesta radiación alguna, o quizás es tan debil que no puede ser observada por los métodos corrientes para investigar las radiaciones Beta.
El punto de fusión del elemento Cesio es de 28.45 C grados y mediante tratamiento especial puede sublimarse. Es de notar que debido a este bajo punto de fusión, el elemento Cesio cambia de estado al solo contacto del cuerpo humano. Además es soluble al agua por lo que la dispersión molecular se lleva a cabo en nuestro cuerpo con gran facilidad.
El Cesio sirve para construir células fotoeléctricas de emisión de electrones (Ojo eléctrico), por su propiedad de emitir electrones, al ser expuesto a la luz, aún de baja frecuencia (en el campo visible).
En el aire húmedo, tanto el Rubidio como el Cesio se inflaman espontáneamente. El Cesio puede darse en la forma de cristales ya sea formando nitratos o sulfuros. Se prepara la utilización del Cesio en el funcionamiento de los rayos iónicos para cohetes; aparte que ya se le utiliza en los vuelos espaciales de las naves norteamericanas Saturno. El Cesio 137 o Cesio Radiactivo, posee unos 33 años de vida media, lo cual señala como seguro reemplazo (en la medicina) del Cobalto. También se utiliza este material en los procesos de refrigeración de las centrales termonucleares; este material se produce en los reactores de Uranio y Plutonio.