God

El Plan Cósmico

Emmanuel, El Hijo de Dios

En el Universo Mental hay un gran ser llamado Emmanuel quien representa a Dios como Cristo, y el es conocido como al Hijo del Indispensable Padre del todo (El Hijo de DIOS). Seres quien moran en el Universo Mental deben buscar también a conocer el absoluto en lo que respecta a fe, y se dice que uno de estos seres (llamado Lucifer) se reveló contra la preservación del orden establecido inspirado por una comprensión de un Universo Espiritual cuya existencia no se podía demostrar.

Antes de proceder con una explicación de la posición de Lucifer, parece necesario informar al lector que se encontró que había un gran obstáculo en el esquema evolucionario. Se encontró que la evolución de civilizaciones planetarias casi se paraba al llegar al quinto nivel dimensional del Universo Físico. Parece que el proceso estructural educativo guiados por las entidades del Universo Mental necesitaba un revisamiento que envolvería las almas de estas civilizaciones. Estas tenían un progreso muy rápido al principio, adelantaban rápidamente de la Tercera Dimensión a la Cuarta y la Quinta, pero muy pocos llegaron a la Sexta y ninguno había llegado a la Séptima (considerado el nivel Crístico). Quizás un falta de desafío o demasiada ayuda fue el responsable por disminuir el paso de progreso una vez que se había alcanzado cierto nivel.

Por esta situación, Lucifer propuso alterar el sistema evolucionario de la manera que estaba organizado. Quería dejar que haya más libre albedrío comenzando por los seres de el Universo Mental, y entonces extender este a las civilizaciones que se desenvuelven en el Universo Físico. En otro palabras, creyó que la fé sola no podía determinar cómo se debe estructurar la vida, y así desafió el orden existe.

Con respecto a estas propuesta, Emmanuel objetó. Su posición con respecto a un aumento en el libre albedrío en el Universo Mental, el deseaba continuar la restricción. Por ejemplo el sabia que seres que posean un conocimiento completo y que también tengan papeles importantes en mantener el orden de la manifestación tendrían que quedarse fiel a su tarea, o de otra manera seguiría un caos. Además, su posición hacia civilizaciones planetarias era que ya habían hecho gran parte de su evolución bajo las reglas establecidas y, seria contra-producente en esa etapa cambiar, ya que estaban demasiado fijos en sus maneras de hace las cosas. El pensó que para probar este sistema nuevo, una civilización nueva tendría que ser creada.

Entonces, Emmanuel concibió un arquetipo de humanidad capaz de un desarrollo más espontáneo, con más grande capacidad de Amor y de expresión. Sería la humanidad que establecería eventualmente un más grande eslabón de conexión entre los tres universos y que podría llegar al Séptimo nivel Crístico Dimensional. Esta humanidad serviría como un ejemplo para el cosmos y ayudaría a otras civilizaciones que vayan más allá de su presente nivel de evolución. Lucifer, quien comenzó un cisma de proporciones cósmicas, detestó la idea porque pensó el que, quizás algún día, la nueva civilización nueva amenazaría a sobrepasar los roles de esos seres en el Universo mental.

Jerarquías cósmicas finalmente decidieron experimentar para crear humanidades en galaxias diferentes que seguirían la visión de Emmanuel, esperando de esta manera, que el experimento sea exitoso en algunas galaxias. En este sector de la Vía Láctea, se escogió nuestro planeta entre diez "UR" planetas que tenían una aura azul y eran capaces de tener vida exuberante. Nuestro planeta fue escogido por los 24 Ancianos de la galaxia; y cuando el planeta todavía estaba enfriándose, unos seres avanzados de un sistema de la estrella en la Constelación del Cisne (Cygnus) establecieron una colonia en el Antártico y ayudaron a transformar los océanos ácidos en alcalino. Dentro de Misión Rama se refieren estos seres a como los "Ancianos Padres." Estudiaron nuestro mundo y plantaron esporas de vida. Una vez que la vida empezó a desenvolverse, esta primera humanidad de nuestro planeta dejaron lo qué se consideraba un mundo inestable.

Millones de años más tarde, otro colonos llegaron a establecen otra humanidad extranjera en lo qué hoy se conoce como Europa del Norte. Dentro de Misión Rama, se los conocen como los "Hiperbóreos," y su sede en este mundo es nombrada en mitos como "Tule." Los Hyperboraneos eran seres de la civilización de "Ra" originaria del sistema de estrellas de Vega, también seres de un sistema de las estrellas de la constelación de Orión, la constelación de Pléyades, y "Apunianos" de la estrella cercana de Alfa Centauro. Mientras estos colonos trajeron varias especies a la Tierra, millones de años de evolución natural también ocurrió; y después de algún tiempo, los humanoides aparecieron.

Los Elohims

Después de que los humanoides aparecieron, se decidió que era tiempo de crear a una humanidad indígena de la Tierra. Siete ingenieros genéticos conocidos como Elohims establecieron un laboratorio en una área entre lo qué era el continente de Lemuria y el continente de África. Primero, crearon una raza de humanos andróginos, pero se encontró que eran demasiado débiles para resistir las condiciones hostiles vivientes en el planeta (que eran por parte creadas por ciertas radiaciones del Sol). Se restauró la separación original de los sexos entonces, y se permitió se permitió que continúen los híbridos qué ahora conocemos como los "Lemurianos," que son los antepasados de la original raza humana.

La intervención extra-terrestre en la Tierra se puso más compleja de lo que se esperaba ya que las fuerzas que seguían a Lucifer causaron mucha discordancia. También hubo otro cruzado-de razas y de hibridación, y así otras civilizaciones extraterrestres llegaron a estar karmicamente enredada con nosotros. Un cisma cósmico, generada por Lucifer, ocurrió y así se mencionan las batallas entre extraterrestres en algunos textos Védicos. Mitos acerca de dioses del cielo que se entremezclan con humanos se halla también en muchas culturas. Por ejemplo en Tassili, África, hay récord de presencia extraterrestre que se halla en moradas de cuevas prehistóricas.

Entre otras historias del envolvimiento extraterrestre que se recibió, hay la que envuelve deportación. Hace Miles de años, un grupo de seres que se habían envuelto en la destrucción de un planeta llamado Maldek, Mayona, o Tir (entre otros nombres), que existió entre las órbitas de Marte y Júpiter, fueron físicamente deportados a la Tierra para purgar su pesado karma. Estaban supuestos ha ayudarnos en nuestra evolución, pero en lugar de ayudarnos empezaron a usar sus habilidades para sus propios propósitos. Cuando esto ocurrió, los fieles a la meta que puso Emmanuel envió a un grupo de voluntarios cósmicos para que restaurara el equilibrio. No paso mucho tiempo y ambos grupos perdieron sus formas físicas y quedaron a formar parte de nuestro sistema evolucionario pero confinados a una dimensión más sutil. Aquellos que trabajan por la Conciencia del Cristo establecieron su sede principal en Shamballah localizado en el desierto de Gobi de Mongolia. Agartha, el "Gobierno Interior Positivo de la Tierra", llegaron a ser una fuerza de guías trabajando para la iluminación y la Verdad. En cambio, el grupo de deportados e orientados negativamente llegaron a formar una "Hermandad Oscura", que ha tratado de desencaminar a la humanidad, y ha tratado de mantener a la humanidad ignorante acerca de sus potenciales verdaderos.

La Atlántida

Hace aproximadamente 25.000 años, los efectos adversos producido por los deportados seres de Maldek empezó a afectar lo qué se consideró otra hibridación prometedora experimental: La Atlántida. Humanos en la Atlántida habían mantenido una conexión estrecha con unas civilizaciones de extraterrestres y siguieron un camino diferente de otras poblaciones menos avanzadas culturalmente en el planeta. Parece que la influencia de los Atlantes se habían limitado a dejar que en otras partes del mundo se desenvuelvan a su propio ritmo. Después de un períodos de armonía en la civilización Atlanta, hubo divisiones, y finalmente la caída de la Atlántida ocurrió hacia 10,000 y 12,000 años. Muchos mitos de diluvio y supervivencia nos hacen recordar este evento. Uno de estos es el mito en la épica de Gilgamesh en que se describe la historia de Utnapishtim (la personificación bíblica de Noé se derivó de esta historia).

Después de la destrucción de la Atlántida, se hizo esfuerzos para preservar el gran experimento que se había emprendido en la Tierra. Se centraron estos esfuerzos para establecer semillas culturales y estimular la formación de civilizaciones más complejas e iluminadas espiritualmente. Esto ocurrieron en ambos, en el viejo y el nuevo mundo. Por ejemplo en Sumeria, instructores llegaron a estar por unos períodos limitados de tiempo y llegaron a establecer comunidades que se quedaban bajo la dirección de un patesi o una persona entrenada para servir de guía espiritual y jefe político. Invasión continua de grupos vecinos destruyó el experimento. Otro caso es el de Egipto en donde una nave aero-espacial llegó a traer a dos instructores (que más tarde se los llamó Isis y Osiris) y ésto trajo conocimiento que, desgraciadamente, se monopolizó y que llegó a servir el interés de una minoría.

Jesús, El Hijo de Hombre

Una vez que estos esfuerzos fallaron, se adoptó un plan mejor de acción. Una genética especial, El Hijo de Dios y el Hijo de Hombre enseñó como uno, trayendo las enseñanzas por palabra y ejemplo, que debemos morir a nuestro ego, rendición a nuestro Creador amoroso, y resucitar nuestro Cristo interior mismo. El maestro Jesús y Emmanuel también dieron énfasis a la necesitad de amar a Dios sobre todas las cosas, y amar a todos los hombres como a sí mismo.

Las guías extraterrestres, quienes tomaron parte en estas enseñanzas y establecieron contacto a través de la Misión Rama, ha enseñado también que nuestro más gran desafío y necesidad queda en el desarrollo de una conciencia universal al servicio del Creador y del Cristo. Ellos no desean que un contacto físico llegue a ser la razón para el trabajo con ellos. Su presencia debe, en cambio, estimular más gran interés en establecer contacto con nuestro Ser Interno, o ser más Alto. Dicen que, aunque se hayan hecho dejarse conocer su existencia, lo hacen porque estamos en un proceso de transformación que requiere guía y apoyo, pero solo somos nosotros los que podemos lograr la tarea de conquistarnos a nosotros mismos. Las guías o "Hermanos Antiguos", como se les llaman también, no se consideran mejores que nosotros, y no quieren que los sigamos sin questionamiento. Quieren que aprendamos de ellos tanto como ellos quieren aprender de nosotros.

Viviendo de acuerdo con el "Profundo Amor de la Conciencia Cósmica" es un tema que repetidamente es transmitido por las guías. Una vez dejaron un mensaje que representó sus enseñanzas y actitudes prácticas. Dijeron que "hay un solo momento de amar, y ésta es nuestra vida entera."

Durante una experiencia de tele-transportación a Morlen con la ayuda de un Xendra, se reveló parte de una ética moral de vida. Esta ética de vida en Morlen se llama "Bredam" y una parte de ésta lee como sigue:

"Uno sólo ve claramente con el corazón,
Uno sólo puede identificar correctamente con la intuición,
Uno sólo puede entender bien con respeto a las razones,
Uno sólo puede juzgar bien cuando hay una comprensión de los motivos,
Uno sólo puede dialogar adecuadamente con tolerancia a diversas opiniones, pero sobre todo,
Uno sólo puede enseñar bien con el ejemplo."