Representan el tiempo de actuar, la acción misma. Son aquellos cuyo origen se remonta a los pueblos astrónomos; aquellos que supieron descubrir y estudiar la influencia y acción magnética, nacimiento de la real Astrología. Son ellos con gran sapiencia, sobre todo para las artes y la sensibilidad para descubrir por donde se ha de enfocar la información general.
Los Ar tuvieron que asirse de su conciencia espiritual de dimensiones paralelas pero ascendentes para poder encarnar dentro del plano de evolución y tránsito planetario Tierra. Fueron ellos los que vinieron de aquellos entes encargados hace cientos de miles de años, de la división energética de los cuerpos creados como fuerzas neutras, que no es otra cosa que el trabajo seleccionador de seres en planos limitados o sea, bacteriológicos. Son pues fuerzas seleccionadoras e intermediarias, como un instrumento de generación divisionaria.