Son los caudillos y políticos, los líderes de la fuerza por excelencia; llegaron hasta quemar civilizaciones enteras para hacer prevalecer la luz de su propia verdad. Desde Roma hasta Tiro, de Persépoliá a Numancia, estos personajes defendieron con fuerza mental y material su influencia. Darán convicción a la Misión, así como se identificarán con la lucha del nuevo tiempo por un mundo mejor, hasta conseguirlo. Son obstinados y luchadores, sinceros y poco profundos.